
Ramona García López
Mujer trabajadora y ligada durante toda su vida al campo extremeño y al mundo del aceite de oliva.
La familia detrás del aceite
La Monterrubiana
La Monterrubiana ha pasado de padres a hijos manteniendo el buen hacer de sus antecesores. Actualmente, Ramona García y sus hijos continúan la labor familiar para producir un aceite de oliva virgen extra con carácter propio.
El respeto por el campo, la cercanía con nuestros clientes y el cuidado en cada fase de elaboración siguen guiando nuestro trabajo.
Tres voces, una misma tradición

Mujer trabajadora y ligada durante toda su vida al campo extremeño y al mundo del aceite de oliva.

Continúa la historia de la almazara con respeto por los olivares tradicionales y vocación de futuro.

Creció entre olivares aprendiendo que la calidad empieza en el cuidado de la tierra y termina en cada botella.
En sus palabras
La Monterrubiana es una almazara familiar que ha pasado de padres a hijos cuidando, en todo momento, el buen hacer de sus antecesores. Actualmente, su propietaria es Ramona García, siendo sus hijos quienes llevan las riendas para la producción de un aceite de oliva virgen extra de extraordinarias propiedades organolépticas.
Propietaria y fundadora
Muchos ya me conoceréis por mi larga trayectoria en este sector, pero para los que no, me presento. Soy una mujer luchadora, trabajadora, alegre y sociable de un pequeño pueblo olivarero extremeño, Monterrubio de la Serena, que lleva toda su vida ligada al sector del aceite de oliva y al campo extremeño.
No quiero dejar pasar esta ocasión sin dar las gracias a todas aquellas personas que, durante todos estos años, habéis propiciado que La Monterrubiana tenga un lugar en este maravilloso mundo del aceite de oliva, un mundo donde la mujer, desde la antigüedad, ha formado parte, y en el que esperamos continuar aportando nuestro granito de arena para elaborar el mejor aceite de oliva del mundo.
Vive con pasión y degusta el mejor aceite de oliva español.
Director comercial
Como buen monterrubiano, he crecido entre olivares en un entorno tan bello como el de Monterrubio de la Serena, un pequeño pueblo extremeño, lindando con la provincia de Córdoba, cuya historia, tradición y modo de vida gira en torno al aceite de oliva.
Mis padres, maestros aceiteros por excelencia, siempre me decían que, para obtener el mejor aceite de oliva, había que conocer todo acerca de este preciado oro líquido, desde el cuidado del olivar y la recogida a los procesos de elaboración, conservación y envasado.
Gracias a ello, hoy en día producimos uno de los mejores aceites de oliva del mundo: La Monterrubiana. Un aceite con unas propiedades organolépticas excelentes, cuyo aroma y sabor son exquisitos, y me siento muy orgulloso de llevar nuestro aceite de oliva por Extremadura, España y el resto del mundo.
Disfruta del aroma y sabor de un aceite de oliva con tradición.
Gerente
Como gerente de La Monterrubiana, me llena de orgullo y satisfacción formar parte de la historia de esta almazara tradicional.
Desde muy pequeña he sentido devoción por el campo, el olivar y el aceite de oliva. Una devoción proveniente de mis padres, Nono y Ramona, quienes me inculcaron unos valores de respeto y cuidado de la naturaleza.
Si queremos obtener aceite de oliva virgen extra de calidad, debemos cuidar nuestros olivares: olivares centenarios, con siglos de esfuerzo y tradición de nuestros antepasados, olivares de sierra, olivares de toda la vida que han sido el sustento de generaciones.
Aceite de oliva virgen extra proveniente de olivares tradicionales.
Nuestra manera de hacer
Cuidamos el producto y también la relación con quienes confían en nosotros. Queremos que abrir una botella de La Monterrubiana sea encontrarse con Extremadura.